Nuestra calle es una que los vecinos constantemente intentamos mantener de manera optima y  limpia tomando en cuenta asuntos y elementos que van desde las coladeras publicas hasta los señalamientos viales ya que nos gusta el orden y hemos comprobado empíricamente que el orden en una calle trae consigo importantes grados de prosperidad lo que en si crea un ambiente mucho mas saludable donde las cosas tienen un control general. Por desgracia, muchas calles cercanas a la nuestra son un desastre en su funcionamiento tanto práctico como social. Sin embargo, hay algunas otras calles cerca y lejos a nosotros que siguen nuestro mismo procedimiento y son muy prosperas.

Cuando toco este tema sucede con mucha frecuencia que me pregunten a que me refiero con que este tipo de organización sistemática incrementa la prosperidad de la calle y vecinos. Cuando recibo esta pregunta primero que nada gusto de definir sobre que es una calle. Una calle es un espacio donde convergen intereses privados y públicos donde habitan un cierto numero de personas quienes tendemos a ser muy distintos unos de otros. Al tener este concepto claro entonces nos es fácil descifrar que al haber varias personas distintas, por naturaleza habrán más varios intereses de naturaleza distinta que por lo general no dan un buen resultado al implementarlos.

Por esta razón, es necesario tener un consenso común entre vecinos para establecer un conjunto de parámetros comunes para satisfacer las necesidades e intereses generales de cada ciudadano en una calle en particular. Algo muy positivo es que en general las necesidades e intereses generales de la mayorías son muy similares ya que estas se resumen en el bienestar general. El bienestar general se resume en tener una calle que funcione, donde se sepa que es lo que pasa,  y el saber que hacer en una incidencia.

Este cuadro de trabajo colectivo maximiza la seguridad de sus habitantes en todos los sentidos y minimiza la posibilidad de cometer falacias en contra del bienestar común por un individuo ya que este sistema de vida expone las acciones de aquellos que quieran hacer algo indebido. Naturalmente,  para que esto sea posible es necesario la cooperación de todos los vecinos, algo que a su vez habla de una tendencia positiva importante cuando cada cual decide poner el bien común por enzima del bien individual algo que en México no se ve mucho por decirlo suavemente.

Este marco de trabajo común entre vecinos de una calle, es uno que cuando se encuentra bien establecido en cuanto a norma y forma se es posible transmitir a los niños que les enseñara a actuar en comunidad de no de manera individualista. Cuando esto sucede, entonces los resultados son increíbles donde se crea una mini – ciudad utópica donde los individuos actúan por y para el bien del vecino. Esto, se crea o no, es un sutil frente fuerte en contra de la delincuencia organizada ya que es posible para un rufián atacar a un individuo cuando este está solo, mas no cuando tiene a toda una comunidad de tras dispuesta a arriesgarlo todo por su seguridad.