El auto, el tren, la bicicleta, el colectivo son algunos de los innumerables medios de transporte, que tenemos en nuestra ciudad, estos circulan en las calles y en las rutas de las afueras, por lo tanto, exigen un orden: saber cuándo un auto puede adelantar a otro cuando avanzar y cuando detenerse en qué lugar los peatones tienen más derecho que los conductores. Todo esto esta ordenado por las reglas de tránsito, así como por señalamientos viales, conocerlas y respetarlas es parte de la educación vial.

En las calles de las ciudades, si observas atentamente veras diferentes señales que te informan, por ejemplo; la imagen de un hombre caminando, plasmada en un rombo de color amarillo, indica el sitio por el que los peatones deben cruzar la calle.

También hay otro que pueden prevenir un accidente, como los que indican la presencia de hombres trabajando, también podemos encontrar señalizaciones pintadas en el piso, como las flechas o rayas blancas las cuales indican, una dirección permitida o delimitan una distancia.

Debemos dar mucha  importancia a que nuestros hijos adquieran educación vial, con esto aprenderán a salvaguardar su vida y la de los demás, están desarrollando su inteligencia emocional la cual se vincula con un perfecto desarrollo dentro de la sociedad y entendiendo que dentro de esta existen reglas que deben respetarse para la sana convivencia.

Circular correctamente también significa no empujar a ninguna persona, pero en específico a las personas ancianas o con alguna discapacidad, no gritar en lugares donde está prohibido y debidamente señalizado, cruzar la calle cuando el semáforo esta en rojo, no dejar la bicicleta en cualquier lugar, etc. podría mencionar muchos ejemplos más, pero lo importante es que la sociedad en general entienda a la perfección las normas de circulación y el correcto significado de los señalamientos viales ya que con esto se están auto regalando un valioso seguro de vida, porque demuestra que son personas capaces de vivir en una sociedad y compartir un espacio con sensatez.

Esto es indudablemente un valor ético y moral, dicen por ahí un divertimento lingüístico: para saber cómo es una persona, solo hay que observar cono conduce y como camina por las calles.

Alrededor de los ocho años más o menos se empieza con la inquietud de querer andar en bicicleta, por lo general los padres muy gustosos simplemente les compran a los niños la bicicleta, sin ni siquiera mencionarles que existen normas establecidas para los ciclistas y que para su mayor seguridad debieran seguirlas.

Hay un dato muy curioso del que poca gente sabe, como surgió la idea y el uso de la luz amarilla en los semáforos, rememorando los primeros semáforos eran manuales y con letreros, que indicaban alto y siga, con el paso de los años se inventaron los semáforos con luz, pero solo tenían asignados dos colores, rojo y verde,  durante el mundial de futbol en Inglaterra en el año de 1966, Argentina enfrentaba al equipo local, después de surgir muchos malos entendidos dentro de ese partido porque todas las indicaciones por parte del árbitro se daban con señas, por tanto era difícil entender correctamente las indicaciones, hasta que finalizo el partido supieron por propia boca de él que estaban expulsado.

En ese problema se quedó pensando otro de los jugadores, cuando manejaba por las calles de Londres, un tiempo después un semáforo de dos colores lo obligo a frenar, ahí se le ocurrió viendo las luces del aparato la idea de unas tarjetas. Propuso que la de color amarillo se considerara como una amonestación o prevención y la roja como expulsión, estas comenzaron a usarse en el mundial de 1970, al observar que eran funcionales se tomó la idea para implementarla en los semáforos, por esto ahora tienen los colores como los conocemos.