Hace unos días , me encontré a un amigo comprando unas máquinas de empaque , un amigo que había perdido todo cuando su negocio había entrado en una crisis tremenda tras la cual había quebrado. Mi amigo llevaba con este negocio por mucho tiempo , por 3 generaciones para ser exactos. Aquel negocio había sido comenzado por su abuelo, debilitado substancialmente por su padre , y convertido en cenizas cuando el tomo el control del mismo. Esto fue algo que causo mucho de que hablar en la sociedad, puesto a que aquella familia había sido siempre de lo que se considera como “las mejores”.

Mientras que ya se sabia por varios rumbos desde hace algunos años que la compañía no estaba generando como solía hacerlo , nadie verdaderamente sabia la realidad de las cosas : que esto era un imperio en absoluta decadencia.  Por esta razón, al momento de esta caer , fue un verdadero shock que se esparció por todos lados como una bomba atómica. Cuando esto sucedió , naturalmente las personas externas a la situación culparon al nieto –mi amigo- por ser incompetente y por ser el culpable de la destrucción de una gran tradición.

Cualquier persona que viva en una sociedad pequeña y elitista sabrá muy bien por lo que ha de haber pasado mi amigo en aquellos momentos , cuando todos los ojos se encontraban apuntados para con el y cuando todas las voces hablaban negativamente de el en silencio y tras sus espaldas , cosas por su puesto llegaban a sus oídos de manera constante. Sin embargo , las criticas en esos momentos era lo ultimo que llegaba a su interior ya que se quedo sin un centavo , mas no endeudado como algunos otros miembros de la empresa.

Lo que las personas no sabían es que la fuga que termino por derrumbar aquel gran imperio fue una que comenzó enteramente con su padre quien manejo todo de una manera deplorable. Su mal manejo fue una combinación de errores garrafales propulsados por la arrogancia de pensar que todo era infalible y que sea lo que sea la situación siempre estaría bien. Otro asunto que impulso este derrumbe fue la tendencia enorme que tiene su padre para procrastinar y dejar todo para mañana , algo que probablemente no tenia consecuencias graves en años anteriores , sin embargo , en una era tan competitiva como la nuestra , eso es la muerte , como bien lo fue.

Cuando todo se derrumbo, lo que nadie sabia, era que había una persona haciendo planes en la sombra, reconstruyendo poco a poco, pero a marcha veloz, lo que se había perdido, y nadie se imaginaba que en menos de 8 años, la compañía llegaría –bajo el mando del nieto- a niveles que ni siquiera el abuelo hubiera soñado en sus mejores años. Hoy en día de nuevo es la numero uno en el mercado todo gracias a mi amigo.