Si el objetivo de tu hogar es vivirlo lo más “verde” posible, aquí hay 8 cambios notablemente fáciles que requieren la menor cantidad de esfuerzo.

Los cambios tan simples como cambiar una bombilla (en serio) o comprar un trapo de cocina no requieren mucho trabajo de tu parte, pero juntos se sumarán a un cambio de imagen totalmente ecológico.

1) Repensar con muebles minimalistas de madera

Al comprar muebles piensa en los minimalistas y que estos sean de madera. Busca opciones certificadas de cosecha sostenible.

Comprar locales también es una opción inteligente, tanto porque significa una huella más pequeña y apoyas a los artesanos de tu comunidad.

La madera recuperada es una opción ecológica, ya que se reutiliza directamente la madera de construcciones anteriores. Por la misma razón, el comprar piezas vintage es preferible a comprar piezas nuevas.

Lo más importante es elegir muebles bien hechos y duraderos. Si sospechas que ese mueble económico terminará roto y abandonado en la acera en menos de un año, puedes dejarlo en la tienda.

2) Verifica las etiquetas

Si bien es fácil suponer que las fibras naturales son más ecológicas que las sintéticas, no siempre es así, especialmente después de considerar la cantidad de pesticidas que se usa en la producción de algodón.

Busca algodón orgánico que se cultiva sin productos químicos y es coloreado con tintes naturales. La lana de animales tratados humanamente, el lino y el cáñamo también se consideran como fibras naturales más ecológicas.

Para los productos sintéticos, revisa las etiquetas de poliéster reciclado, que algunas compañías fabrican con botellas de agua recicladas para producir lana.

3) Reemplaza tus toallas de papel

Debo admitir que soy culpable de usar demasiadas toallas de papel. Para reducir mi hábito de matar árboles, llevo más toallas y trapos de cocina para limpiar los derrames y te sugiero que busques toallas que sean realmente absorbentes.

4) Sé un protector de la luz

Probablemente ya sepas que los LED son mejores para el medio ambiente que las bombillas incandescentes, pero ¿qué te parece que pueden también reducir tu factura de electricidad y durar más de 10 años?

El único inconveniente es que muchos LED emiten una luz fría de base azul, en lugar de la luz cálida por la que las lámparas incandescentes son famosas.

Para obtener un brillo acogedor, busca bombillas LED que emitan una luz de base amarilla y ofrezca varias configuraciones que te permitan elegir entre la luz del día, el blanco suave y el blanco cálido.

5) Reciclar

Si creas tarjetas o álbumes de recortes o sencillamente te gustan las manualidades, inicia una papelera de materiales para depositar los desechos. El hurgar en la papelera antes de dirigirte a la tienda de manualidades puede ayudarte a ahorrar dinero en materiales duplicados.

Si terminas con muchos materiales utilizables, considera donarlos al departamento de arte de una escuela local.

6) Haz una limpieza verde

Abre tu gabinete de suministros de limpieza y es probable que encontrarás una impresionante colección de productos químicos. Si estás listo para romper con el blanqueador, considera abastecerte de una alternativa natural que huela bien.

7) Limpia el aire

Si bien invertir en un purificador de aire es una forma segura de mejorar la calidad del aire en tu hogar, el tener plantas de interior adecuadas pueden tener un efecto similar.

8) Elige una pintura mejor

La mayoría de las pinturas contienen VOC (compuestos orgánicos volátiles), un tipo de solvente que ayuda a que la pintura se distribuya uniformemente.

A medida que la pintura se seca, los compuestos orgánicos volátiles se combinan con otras moléculas en el aire para crear compuestos, incluidos los responsables de esos dolores de cabeza que se producen si no se abre una ventana al pintar.

Para evitar todo esto, compra pinturas “Cero VOC” que cada vez son más comunes.